miércoles, 22 de octubre de 2014

Búsqueda de identidad con Lucia Solaz Frasquet ...


Lucia Solaz Frasquet es un escritora de origen Español, licenciada en la rama de imagen a su corta edad nos cuenta que siempre quiso dedicarse a diferentes ámbitos, pero al final su amor por la docencia fue más grande por lo que se ha dedicado a esto, además es colaboradora de la revista  “Encadenados”, donde ha publicado una serie de análisis, así también como numerosas críticas. Autora de un pequeña obra de teatro titulada “Ayer decidí dejar de ser un caracol””, además autora de los libros “El manuscrito en el tiempo” y “Entre sombras”, estás sus primeras incursiones en la narrativa; llevando su libros más allá de lo real y con un sinfín de temas que te dejan analizando no solo el libro, si no también tu vida. Ella es Lucia Solaz Frasquet una mujer más que demuestra que no solo los hombre son grandes escritores, hoy les traigo una corta entrevista con esta autora, donde hablo de sus más reciente libro: “Entre sombras”

Hace unas semanas , reseñé un libro de un temática muy peculiar, el cual me ha dejado un gran enseñanza, no solo porque tuve la oportunidad de acercarme a la autora;oportunidad que me dio SinErrata Editorial por lo que le estoy profundamente agradecida, sobre todo con Javier de Ríos por ser alguien muy servicial y atento conmigo; posteriormente de hacer esta reseña se me dijo que tenía la oportunidad de hacerle una serie de preguntas a la autora, para mí fue muy importante y a su vez emocionante, puesto que siempre que termino un libro considero parte de mis amigos al autor de este, además de que es especial para mi poder entablar una conversación con ellos. Sin más preámbulo aquí les presento mi pequeña entrevista a Lucia Solaz Frasquet.


1. ¿Cómo surgió la idea del libro?


La idea general que luego se convertiría en Entre sombras surgió hace bastantes años, mientras escribía Manuscrito en el tiempo. Anoté las ideas que iban apareciendo, aunque sin desarrollarlas demasiado. Por aquel entonces, la protagonista era muy distinta. No tenía nombre todavía, iba a ser estudiante de latín y griego en Londres, donde se vería envuelta en una sociedad secreta, descubriría su verdadera identidad y se vengaría. Para cuando terminé el primer borrador de El retorno de los bardos, mi segunda novela, Acacia y su historia ya habían tomado su propio rumbo y fue un placer seguir su evolución.



2. Sé que Enstel no es un ángel en sí, es más bien un ser de luz, pero tengo una duda: ¿Por qué lo hiciste tan diferente a los demás ángeles?


Para mí, Enstel nunca fue un ángel, sino más bien una figura vampírica, trágica y fascinante a partes iguales. Se alimenta de energía humana para sobrevivir y es, al mismo tiempo, un ente o espíritu de gran poder que se ve sometido por la codicia humana. Si se llega a equiparar a un ángel se debe a que es lo más cercano que tenemos en nuestra cultura para describirlo y el modo en que Acacia lo entiende siendo niña. Es su amor por ella lo que lo libera y lo acerca a la humanidad, con sus dilemas y tormentos.

3. El libro en sí trata de la búsqueda de identidad constante,  yo paso por eso a mí corta edad, me llego a preguntar qué similitudes hay entre el personaje principal contigo ¿Qué tanto se parecen tú y Acacia?



Acacia y yo hemos tenido experiencias vitales muy distintas, pero su evolución responde a preguntas que yo misma me he planteado a lo largo de mi vida y también a los dilemas que veo en algunos de mis alumnos. Hay que tener en cuenta que la realidad inglesa es diferente a la de otros chicos y chicas, pues cada cultura posee sus singularidades. Aquí en Inglaterra, más incluso que en otros países europeos, las conductas autodestructivas son muy comunes. En cualquier caso, independientemente de dónde vivamos, la adolescencia es complicada a muchos niveles. Las emociones se desbocan y es frecuente recurrir a las drogas y al alcohol, al sexo indiscriminado y a distracciones como la comida y las compras para anestesiarse por dentro. Acacia no puede soportar que toda su vida esté basada en mentiras perpetradas por aquellos a los que más ama y en los que más confía. Se pierde a sí misma, aunque siendo inteligente como es, no tarda en darse cuenta de que su incursión en “el lado oscuro” no es la respuesta a sus problemas. Eso no significa que no siga explorando, porque tiene una naturaleza abierta y curiosa. Mi intención no es dar una lección moral, sino en todo caso mostrar alternativas más sanas y productivas sin tratar de negar la realidad.



4. En lo personal  siento que el libro quedó inconcluso ¿Piensas escribir otro?


Hay otros lectores que opinan como tú y me alegra saber que os habéis quedado con ganas de más. Hay quien opina que no se le saca todo el jugo a las situaciones planteadas y es posible que tengan razón. En el fondo, mi vocación es más pedagógica que literaria. Con el tiempo me he dado cuenta de que mis tramas son excusas para explorar temas que me interesan y que creo que pueden interesar a otros, la excusa perfecta para dialogar con vosotros, lectores de todo el mundo a los que no puedo tener físicamente frente a mí. Agradezco y valoro muchísimo vuestras opiniones y preguntas. El mejor cumplido para mí es escuchar que la historia os ha proporcionado nuevos puntos de vista y os habéis quedado pensando.
Y si Acacia decide regresar y compartir sus aventuras, os lo haré saber.

Esta pregunta me gustaría compartirla con todos ustedes, es un poco personal, pero considero que no solo me ayuda a mí, sino a todos aquellos que alguna vez nos hemos preguntado el famoso “¿Quién soy?“.

5. Y la última, esta es una pregunta más personal y creo que es mi duda existencial ¿Cómo saber quién eres?,  sé que es algo difícil de plantearte esto a ti mismo, sin embargo estoy por entrar a la universidad y quiero estudiar literatura, pero en México no es muy bien visto y todos los días me pregunto ¿Cómo sé lo que quiero?; por lo que mi pregunta es ¿Cómo  descubriste tú quién eras y qué querías?


Preguntarte quién eres es un gran paso por el que te felicito. Definirse a uno mismo es una de las grandes aventuras que atravesamos de adolescentes, pero que continúa a lo largo de la vida, pues el concepto de identidad es cambiante hasta que llegamos a descubrir nuestra verdadera esencia. Entre sombras lanza apuntes al respecto, pero me temo que nadie puede responder a esa pregunta más que tú misma. Cada viaje de autodescubrimiento es único y muy personal. Como dijo Carl Jung: “Tu visión devendrá más clara solamente cuando mires dentro de tu corazón... Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta”.

Muchos nos planteamos esas preguntas existenciales pero no todos tenemos la valentía de responderlas, de pensar por nosotros mismos, de seguir nuestro propio camino sin prestar atención a lo que otros puedan opinar y de afrontar las consecuencias de nuestras decisiones. Como bien has notado, la búsqueda de la identidad, la perpetua redefinición de uno mismo, es uno de mis temas recurrentes. También atraviesan ese proceso las protagonistas de Manuscrito en el tiempo y El retorno de los bardos. Andrea en particular es estudiante de literatura y creo que su historia podría interesarte.

Creo que lo más importante en la vida es ser feliz. Y eso rara vez se consigue siguiendo el camino que nos marcan otros. A mis alumnos, adolescentes que se enfrentan a decisiones cruciales para su futuro, les digo que todos nacemos con un don especial. Nuestros talentos, aquello que nos apasiona, lo que disfrutamos tanto que nos hace perder la noción del tiempo, no son un accidente. Esos dones están ahí para que los desarrollemos y compartamos con el mundo. Si te gusta escribir o cantar, por poner un ejemplo, debes saber que nadie puede escribir o cantar como tú. Otros podrán hacerlo mejor o peor, pero nadie podrá jamás cantar o escribir exactamente del mismo modo que tú. Reconocer y valorar nuestros dones y nuestra contribución sin compararse con nadie es esencial, pero en modo alguno una excusa para caer en la pereza y dejar de superarnos a nosotros mismos.
Respondiendo más directamente a tu pregunta, el descubierto de quién soy ha llegado a base de mucho trabajo personal. Como te decía, se trata de un viaje individual y es normal “andar perdida” durante un tiempo. Si continúas firme en tu propósito, al final encontrarás las respuestas. En cuanto a lo profesional, he tenido la suerte de tener una vocación muy clara desde niña. Aunque en primaria quise ser bailarina y cantante de ópera, y más adelante crítica literaria, periodista, música, filósofa, guionista de cine e investigadora, la enseñanza siempre ha sido una constante. Lo más importante, en todo caso, no es lo que hacemos, sino quiénes somos.

Desde aquí te animo a estudiar Literatura si esa es tu pasión y a seguir la senda que te haga feliz. Escucha la opinión de aquellos que te quieren, pero toma tus propias decisiones. Ah, y quizá leer los libros de Ken Robinson te proporcione más ideas. Al menos dos de ellos están traducidos al castellano: El elemento y Encuentra tu elemento.

Te agradezco de nuevo el interés y tus preguntas y te deseo todo lo mejor ahora y en el futuro.

Esta es una breve serie de preguntas que le realice a la autora del libro, considero muy especial la última de estas, para mí es muy importante tener diferentes expectativas de mi misma;  he de decir que releí tanto esta respuesta, que me la sé de memoria, también la he compartido con algún amigo cercano, el cual quizá no entiendan mucho la importancia de esta respuesta para mí, pero me gustaría que todos pudiesen leerla, ya que me dejo pensando mucho de mi persona, por lo que si lees esta entrada Lucía te agradezco profundamente por tus palabras, ya que tiene un efecto positivo en mí, también te agradezco por tomarte el tiempo de contestar esta preguntas y permitirme compartirlas.

si quieren adquirir el libro: 

http://www.sinerrata.com/nuestros-libros/item/4-entre-sombras

Reseña en el blog:  
http://kyoyucc.blogspot.mx/2014/09/resena-entre-sombras-lucia-solaz.html